miércoles, 29 de octubre de 2008

bicimoto



Nadie podría decir que de niño no imaginó que la bici a rueditas en realidad era una moto, sobre todo cuando las rueditas hacían ruido al pasar por los regulares surcos de las baldosas. Esta fantasías me costaron mas de una rodilla rallada . en santiago del estero aprendí a andar sólito, creo que era cerca de fin de año, andar en bici era como volar, mantener el equilibrio era como haber aprendido un secreto que todos conocían pero nadie podía decir con las palabras exactas como era, yo empece en esa tarde a compartir ese secreto sin palabras. el cuerpo aprendió y no olvidó, tan lleno de palabras estaba, de explicaciones. No se bien que mas paso desde esa época, imágenes cortadas se cruzan, vagones de un tren que dan círculos alrededor de esta incógnita que soy, pájaros que destripan los cadáveres de los días que pasan.
el domingo pasado por fin reuní todas las partes para armar la bici moto que ven en la foto, se las presento jeje

2 comentarios:

Anonymous truchin ha dicho...

la fantasía se hacía realidad con un pedazo de vacito de yogur, agarrado con un broche de la ropa al portapaquetes los rayos lo hacían sonar como un motorcito

12 de mayo de 2009 a las 16:11  
Blogger Unknown ha dicho...

Es verdad, pero primariamente interviene el azar, uno va con la bici en otoño y una hoja se atasca entre el cuadro y la rueda, y el sueño comienza, lo demás son solo artificios de la mente, el broche, el pedazo de vaso de yogur, el motor chino que te venden por Internet, etc. En realidad lo más importante se perdió: la niñez y la magia.
Gracias por pasar y que no sea la ultima

12 de mayo de 2009 a las 18:02  

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