TOROMBOLO

Torombolo se llama, como un criminal de zona sur, del barrio La Tablada. Creo que murió hace unos años en un ajuste con unos muchachones, exactamente en calle Necochea y Centeno. Este otro Torombolo, el que mira absurdamente desde la pileta del baño, es un bicho amante de la concavidades, es como si le encantara tapar agujeros (como en este caso) o esperar a que me acueste para hacerse bollito en cualquier espacio que quede. A menudo me pregunto que piensa cuando me mira,es decir, cuando mira que le estoy mirando. En lo personal pienso que sus lindos ojos no encierran ningún pensamiento, como si una mesa mirase , como si el pan dulce del 25 tuviese ojos. En su cabeza no hay ni el silbido del viento. pero hay algo que me inquieta , es la quietud dentro de su mirada, es que yo, aveces ,me siento como esos ojos , cuando por las noches se hielan las estrellas, o se escuchan las bocinas de los trenes viajando en la oscuridad, en esos momentos siento esa quietud, como si la ausencia de movimientos me dejase escuchar mejor a esa voz que susurra misterios, que me deja siempre al umbral de una revelación que nunca llega.
