OSCURO PASAJERO

Cuando el cuarto estire sus sombras hasta tus ojos, de aquel que mira entre los gatos de los techos, aquel que es una paloma que se espanta en una plaza, aquel que tiene el corazón quieto de las gárgolas, aquel que mira desde las catedrales de cemento.
De alguna forma se que sufres, como un soplido de frío entre algunas cuerdas, de alguna forma se que estas vivo y quieto como la madera.
Tú, marioneta de la noche,
tú, objeto de la soledad,
tu, antiguo mueble vivo
tú, saliva que susurras sobre la boca llena de escarcha.
Quizás al anochecer veas como yo a ese avión saltar entre la nubes, mientras transporta a esos cuerpos solitarios y perdidos entre el cielo, entre el naranja chorro del escape, como una lanza hacia la nada.
Nada mas perdido que nosotros, nada mas mañoso que este sentimiento que se escapa del cuarto, nada mas maravilloso que esta noche que se abre helada.
