bicimoto


Nadie podría decir que de niño no imaginó que la bici a rueditas en realidad era una moto, sobre todo cuando las rueditas hacían ruido al pasar por los regulares surcos de las baldosas. Esta fantasías me costaron mas de una rodilla rallada . en santiago del estero aprendí a andar sólito, creo que era cerca de fin de año, andar en bici era como volar, mantener el equilibrio era como haber aprendido un secreto que todos conocían pero nadie podía decir con las palabras exactas como era, yo empece en esa tarde a compartir ese secreto sin palabras. el cuerpo aprendió y no olvidó, tan lleno de palabras estaba, de explicaciones. No se bien que mas paso desde esa época, imágenes cortadas se cruzan, vagones de un tren que dan círculos alrededor de esta incógnita que soy, pájaros que destripan los cadáveres de los días que pasan.
el domingo pasado por fin reuní todas las partes para armar la bici moto que ven en la foto, se las presento jeje
